martes, 28 de julio de 2009

Día 79 - Finalmente, la charla (II)

- ¿Sabés lo que pasa, Agus?
- ¿Qué, Martín?
- Que yo en un momento quise...
- ¿Pero?
- Pero vos me fuiste alejando.
- ¿Cuándo?
- Y cuando yo volví de Israel te dije para empezar algo y vos me dijiste que no sabías. En principio me dijiste que sí, pero...
- Pero después vos no apareciste por una semana.
- Sí, yo sé que estuve mal. Pero tampoco para que me dijeras que no me querías ver nunca más.
- Bueno, Martín, ¿qué querés? No puedo estar esperandote toda la vida. Supuestamente estando allá te diste cuenta de que querías estar conmigo. Lo mínimo que posías hacer era hacer todo lo posible para estar conmigo cuando volvieras. Y desparecer por una semana no fue lo indicado.
- Ok, te acepto que esa vez el error fue mío. Pero después te busqué de nuevo, te pedí para hablar y me dijiste que no. Estuve meses tratando de que volviéramos a hablar, aunque sea para que quedara todo bien entre nosotros y a vos ni te importó.
- ¿Ni me importó? ¿No te das cuenta de que no pude verte durante todo ese tiempo porque me seguías importando? ¿Te pensás que no quise volver a verte y volver a estar con vos?
- ¿Entonces por qué no quisiste verme para arreglar las cosas?
- ¡Porque ibamos a arreglas las cosas y después me ibas a volver a dejar!
- ¡Yo nunca te dejé! Recorré nuestra historia y te vas a dar cuenta de que siempre fuiste vos la que cortó todo.
- Técnicamente, sí. ¿Pero por qué te parece que lo hice? ¿Qué clase de seguridad me dabas vos, Martín?
- Yo cambié, Agus. Mucho. Y es eso lo que vos nunca viste.
- ¿Desde cuándo?
- Desde que volviste de Nueva York seguro. ¿Ves? Esa fue otra vez en la que fuiste vos la que no quiso. Yo te dije de volver y fuiste vos la que planteó la relación sin compromisos.

Respiré hondo, y sin poder parar de llorar seguí hablando.
- ¿Cómo podías esperar que reaccionara yo ante tu planteo? ¿Qué querías que te dijera? ¿"Te amo, Martín. Vamos a volver así somos felices para siempre"?
- No, ¡pero por lo menos me podrías haber dado una oportunidad!
- ¿Pero no te das cuenta de que no pude? ¿Cómo se suponía que volviera a confiar en vos después de tantas veces que no supiste qué era lo que querías conmigo?
- Yo entiendo eso. Por eso acepté la relación sin compromisos. Pero siempre tuve la esperanza de que en algún momento te dieras cuenta de que yo cambié. Y nunca lo hiciste.
- A ver, ¿en qué sentido cambiaste?
- En todo sentido, Agus. En todo este tiempo si nos vimos fue por mí. Te llamé absolutamente todos los fines de semana para verte. Te mandé mensajes, millones de veces, sólo para saber como estabas. Vos pensaste que yo sólo quería tener sexo con vos, pero para mí siempre fue mucho más.
- ¿Y entonces?
- Y entonces me cansé. De que nunca me dijeras "te quiero", de que nunca hicieras nada para verme, de que si no era por mí, ni hablábamos.
- Pero yo puedo cambiar eso, dame tiempo.
- No, Agus. Ahora ya está. Incluso en el último tiempo me demostraste que no querías nada conmigo. Yo ya me saqué de la cabeza la idea de que nosotros podíamos llegar a algo más - dijo, y le cayó una lágrima.
- ¿En el último tiempo? ¿Qué fue lo que hice?
- A la mínima cosa, saliste corriendo. Después que dejé el cepillo de dientes acá, se notaba que me querías decir algo pero no te animaste. Y cuando te pedí el cajón, en seguida me preguntaste si me quería mudar.
- ¿Y querías? - dije, llorando a más no poder.
- No sé, supongo que quería que las cosas fueran tendiendo hacia ese lado. Pero en seguida te asustaste, y ahí supe que lo nuestro iba a ser siempre esto. Vernos el viernes, o el sábado, y el resto de la semana ni hablar. Me hubiera gustado, qué sé yo, sentir que podía venir más seguido. Que estaba bien que viniera un día, simplemente a verte un rato. Pero en seguida capté que no me querías acá más que una vez por semana.
- Es que no es así. Si me lo hubieras dicho en el momento lo hubiéramos hablado. Sólo me tenías que decir que querías algo más. Yo te hubiera dicho que sí. Todavía podemos arreglarlo, mi amor. Dame vos una oportunidad ahora.
- No, Agus. Ya no puedo. Porque yo tampoco me quiero enganchar con vos. Porque vos tampoco sabés qué es lo que querés conmigo. Hace un año y medio me dijiste que querías tener una relación sin compromisos y ahora me decís que ya no lo querés más. Que no querés el gris, que querés que sea blanco o negro. Y yo no puedo decirte que sí, que quiero todo con vos, porque el día de mañana te arrepentís y me volvés a dejar.
- No me voy a arrepentir. Por favor, la última oportunidad. Tantas idas y vueltas entre nosotros tienen que contar.
- Cuentan, sí. Pero me parece que es hora de que vos y yo nos despidamos. Hay demasiada historia entre nosotros. Yo te lastimé, y por mi culpa después nunca quisiste nada. Y yo eso no lo puedo arreglar. Pero cuando cambié, tampoco lo viste. Y ya pasó un año y medio, así que dudo que en algún momento te des cuenta de que yo no soy el mismo que no supo lo que quería con vos a los dieciséis, y que de nuevo no lo supo a los dieciocho.
- Yo sé que cambiaste. Lo del casamiento no fue ninguna pavada y lo hiciste para que yo fuera feliz. Y hacés cosas que antes no hacías. A veces me preparás el desayuno, o me ofrecés venir a cuidarme cuando me siento mal. Yo sé que sos otro Martín. Pero pensé que ese tampoco quería nada conmigo.
- Bueno, pero no era así. Yo sí quise, y pensé que vos eras la que no. Pero ahora que lo pienso, y después de esta conversación me doy cuenta de que es mejor dejar las cosas acá. No podemos volver el tiempo atrás. Si lo hubieramos hablado en el momento indicado, ahora estaríamos juntos. Pero no lo hicimos, y me parece que el tren ya se fue.
- Me parece que no se fue del todo.
- Sí, mi amor. Se fue. Por lo menos para mí, se fue. Hace un tiempo que ya me hice la idea de que nunca ibamos a pasar a otro nivel. Perdoname, Agus, pero eso es algo que ya no va a cambiar.
- Bueno, ¿entonces no nos vemos más? - pregunté en el medio de uno de los peores llantos de mi vida. En este momento apenas podía hablar, las palabras me salían entrecortadas y sentía los ojos hinchados. Me dolía todo el cuerpo, cada centímetro de él. Me imaginaba a Martín saliendo por la puerta y nunca más volviendo y sentía que me faltaba el aire.
- Me parece lo mejor.
- ¿Ya no hay nada que pueda hacer?
- No, mi amor. Perdoname - dijo, se acercó, y me abrazó. Yo lloraba sin parar, y no podía creer que esa fuera la última vez que lo iba a ver.
- Bueno, no hagamos esto más difícil de lo que ya es. Nos despedimos de una vez y no nos vemos más - dije, pero no lo podía soltar. Él tampoco podía hacerlo, nos quedamos diez minutos abrazados, en silencio, y llorando los dos.

Lentamente me fui separando de él, como pude. Le pedí por favor que se fuera de una vez, así podía tirarme en mi cama a llorar comiendo galletitas.
- Bueno, me voy. ¿Qué querés hacer con nuestro matrimonio?
- No sé - dije. No podía ni pensar en eso.
- Bueno, a mí no me cambia en lo más mínimo. No lo anules todavía para que en tu familia no sospechen.
- Ok, pero no te voy a llamar más para que vengas a actuar como mi esposo. Voy a ver que invento, pero nuestro supuesto matrimonio terminó acá.
- Bueno, pero si podés frente a tu familia estiralo un poco. Decí que me fui de viaje o algo la próxima vez que me quieran ver.
- Bueno. Ahora sí, te acompaño a la puerta.

Y ahí, antes de despedirnos, fue como si hubiera habido un imán poderosísimo que atrajo nuestras bocas. Y ahí, con la puerta entreabierta, nos dimos el último beso.

36 comentarios:

  1. Y bueno Agus nada es para siempre...pero todo vuelve a empezar, quedate tranquila que siempre hay una oportunidad por mas que veamos todo negro...

    paz...mucha paz para los dos

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  2. Nooooo... MUY triste u.u
    Oh my god !! me perdí de muchas cosasssssss
    estoy de vacaciones en el pueblo de mi novio, pero hoy me tomé un tiempito para leer sólo tu blog XD

    Espero que todo termine bien nena!!

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  3. :( en algún momento va a valer la pena esto

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  4. Uy Agus que triste lo que escribiste! Ojalá esta sensación de perdida vaya pasando. Mucha fuerza!

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  5. y ahí los vió el vecinito que venia a dejarte una nota.

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  6. Sol: Ya sé, pero es tristísima la situación.

    Daniela: Me siento halagada! Jaja. Y yo también espero que todo termine bien.

    Maite: Ojalá. No se para qué, pero ojalá.

    Soli: Tristísimo. Y sí, ojalá que sí.

    Angie: No, por suerte no pasó nada. Me moría si pasaba algo así.

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  7. Lloré, como una flor de pelotuda.

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  8. Yo que pensé que la charla iba a terminar de otra forma... Es complicada la situación, lo entiendo a Martín pero hay cosas que no comparto, te echa la culpa a vos de un montón de cosas que si las hubiera hablado antes hubieran dado un resultado distinto. Pero qué se yo, como dicen "por algo pasan las cosas", así que supongo que lo mejor es que no estén más juntos...

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  9. Lola: Yo también.

    Bar: Sí, él me podría haber hablado antes. Pero también es verdad que yo fui sumamente fría con él. Para peor, recién me doy cuenta de que fue así.
    Y sí, yo creo en que todo pasa por algo. Habrá que esperar para ver qué es ese "algo".

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  10. agustina mucha fuerza todo pasa la vida da muchas oportunidades besos carlos

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  11. uh agus, que bajón... pero bue, no te pongas mal que siempre hay algo bueno ee!

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  12. sufri leyendo esta entrada.
    me destrozo leerla, encerio, la viví.
    Pero... hay que saber cuando parar como dicen mis queridos "las pastillas del abuelo"

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  13. Aaaaay noooo, qué peeeeenaaaaaa!! esas despedidas nunca son tal, ojo con eso! I`ve been there, yeah yeah...

    Ha ganado Premio!!!

    Besos!

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  14. Carlos: Muchas gracias! Siempre tenés la palabra justa.

    Capicua: Sí, ya sé. Pero cuesta. Y mucho.

    Marula: A mí me destrozó escribirla.

    C.: Nos despedimos mil veces como si fueran definitivas y nunca lo fueron. Desgraciadamente, creo que esta lo es.

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  15. No no no no no no no no no n on on o no no no o o o oooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooo

    No puedo creer que esto terminó así la puta madre!!!!

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  16. BUUUUUUUHHHHH!!!!!!!!

    Igual una historiaza como la de uds no puede terminar así! Tal vez sea sólo un paso más que necesitan dar para aprender a estar listos, para estar juntos! No me jodas, uds son el uno para el otro!

    Yo creo que en un tiempo más no aguantan la separación y vuelven. *Prende velas*

    Sea como sea, ojalá recuperes la energía para superar esto, dure lo que dure (2 días o para siempre). Llorá todo lo que haga falta! Sé feliz! Un abrazo!

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  17. uy... no lo esperaba!
    Bueno ahora es tiempo de recomponerse, y de mirar para adelante nena!
    Fuerza

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  18. dicen que lo complicado no es el primer beso, sino el último

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  19. Acabo de terminar tu blog, lo leí en tres madrugadas, y es como (hasta esta entrada) un libro, que acabo de leer el final y como soy romántica no sé, estoy a punto de llorar :(
    Pero, muy fuerte de tu parte decirle que se vaya y no intentar que se quede.
    Ahora habrá que ver que pasa con Seba ¿no?

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  20. Terminé de leer y como todo lo que pasa en este blog, me lo adjudico como experiencia amiguistica; mentalmente pensé: "In your face"

    Me molesta de sobremanera como este flaco dio vuelta la tortilla para ser él el que termine cerrando la puerta. Y más bronca me da que te diga todo el tiempo que "cambió" pero que ahora, no.
    Si te amara, si realmente hubiese cambiado, pibe, estarías 3 años esperando la carroza.
    En lo que a mi me concierne lo único que le diría a Martín:
    "Cerra bien cuando te vayas"

    Aparte, capaz nada que ver, pero me hizo sentir que te hizo sentir a vos culpable, me entendés? Y no, no es así un carajo.
    El tiene una boca eh y se supone, SE SUPONE, que un cerebro: puedo hacer utilización de sus aptitudes cuando guste eh, nadie le va a cobrar nada.

    Me sale escupirte un: No hay mal que por bien no venga y el que se va sin que lo echen, vuelve sin que lo llamen.

    Pero, más allá de mi bronca femina te digo:
    Si así te quiere, no te quiere bien. So, gracias por el intento.. chau.

    Te banco!!!!!!!!!

    Beso enorme, Agus!

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  21. Agus !!, sé que te debés de sentir con el corazón estrujado, pero siempre en la vida se cierran puertas y se abren puertas.
    El ciclo de MARTÍN lo acabas de cerrar, y te digo que cuando uno está con una persona que en algún momento le hizo mucho mal sicológico, se crea una adicción (como el sindrome de estocolmo), o sea terminas no sabiendo si sos víctima o victimario. Pienso que el orgullo de Martín solo le da para ver las acciones que el hizo, los cambios que el hizo... pero no vió todo lo que vos aguantaste y sufriste, no vio que necesitaste ponerte una armadura para que no te lastimara más... y por eso no soltaste ni un te quiero.
    A veces nos creemos tan altos que nunca miramos para arriba y si lo hicieramos veríamos que existen otros a nuestro nivel.

    Creo que era necesario que esto pasara en tu vida, porque tenés que despegar vuelo, y saber vivirla solita.. sin la ayuda de "MARTÍN", no importa si es Sebas, no importa quien sea lo importante es que vos puedas superarte cada vez más.

    Sé que no es fácil, pero tampoco imposible.
    No desanimes y mucha fuerza.

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  22. la reputa.. siempre a mi me pasan esas cosas.. que espantoso AGus.

    Besotes

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  23. Uy iba a decir exactamente lo mismo que Isa, qué habilidad para dar vuelta todo y dejarte a vos con toda la carga!

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  24. Los hombres son asi, impredecibles... yo te avise que ese chico queria algo mas con vos, y vos me lo comparaste con una peli, donde vos eras el comun y yo la excepcion... dejame decirte que te paso lo mismo que a mi pero con otro final! y bue...

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  25. Uy boluda que mal!!!! esas conversaciones te desarman, quedas hecha mierda, es como una pared que no podés cruzar.
    Igual como dicen las chicas, te terminó dando vuelta la tortilla cuando él nunca habló claro. Uno a veces nos se puede dar cuenta solo de las cosas, si el quería algo te lo tendría que haber planteado en su momento y no venir a hacerse la víctima ahora.

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  26. es obvio que justo pasaba por ahi el vecinito...

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  27. Imagino tu tristeza Agus, qué triste, como para no llorar días... La impotencia de saber que si hubieran planteado todo antes podría ser diferente debe ser desesperante. Es cierto que quizás vos te mostraste fría y cerrada, pero porque no querías exponerte a que te lastimara otra vez. Él prácticamente te echa la culpa de todo y no es así.
    Qué vas a hacer ahora Agus?
    Cómo te sentís?

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  28. Mauri: Yo tampoco. Es triste.

    Brixie: Es tristísimo. Y puede ser pero yo me tengo que hacer la idea de que nunca vamos a volver para poder superarlo de una vez por todas. Tengo que pensar que este sí fue el final entre él y yo.

    Indignada: Sí, sólo queda mirar para adelante. Day by day.

    Leila: Y este fue dificilísimo.

    Dane: Esa el final de mi historia con él, pero no el libro, que en todo caso sería el blog, jaja.
    Lo que pasa es que le pedí varias veces en la conversación que me diera una oportunidad y me dijo que no. Entonces quise que se fuera para poder llorar en paz.

    Isa: Puede ser, pero no creo que me haya hecho sentir culpable. Creo que él estuvo mal en no plantear las cosas en el momento que le pasaron. Si el me hubiera dicho que quería otra cosa yo lo hubiera pensado.
    Igual, tiene razón en que me convertí en un cubo de hielo. Me di cuenta de eso. Y además, es lo mismo que me dijo el vecino, así que es obvio que tienen razón.

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  29. Cris: Es verdad que es como una adicción. Y es por eso que cuesta tanto despegarse. Te volvés adicto a esa persona y después la idea de desprenderte de ella te mata.
    Y entiendo lo que decís. Martín nunca terminó de entender que él que me causó que fuera así fue él.

    Flori: Espantoso, tal cual. Y a mí también. Es la historia de mi vida. Es imposible que me salga una bien en estas cosas.

    Mine: Es relativo. Yo creo que tuve una parte de culpa. Nunca es de uno solo.

    Romi: Tenés razón. Esta vez no fui yo el problema, esta vez, en cierto sentido, fui la excepción. Pero bueno, es obvio que no me odía salir bien. Y las cosas no iban a terminar bien. Porque soy yo.

    Lu: Eso es verdad, pero como dije antes, es obvio que hay una parte de la culpa que la tuve yo. Porque si vamos al fondo de las cosas, yo creo que siempre lo quise para algo más. Y podría haber dicho algo al respecto. Pero, obviamente, me quedé callada.

    Anónimo: No, por suerte no. Me moría. Creo que nunca me volvía a hablar. Aparte fue en la puerta de mi depto, no del edificio.

    Madie: Tal cual, yo lo veo como un desencuentro. Ninguno de los dos habló, y bueno, como dijo Martín, el tren ya se fue.
    Y yo estoy destruida, estoy tirada en la cama sin ir a trabajar. No quiero hacer nada y encima tendría que decirle algo al vecino, pero no tengo ni ganas. En algún momento supuestamente le tengo que decir que es lo que quiero.

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  30. ya sé que siempre digo lo mismo pero es inevitable: lo bancooooooooooooooooooooooo!

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  31. Naaaa, no creo que se termine todo así... Si se terminara de verdad no te dirkia mi amor... Me parece que se manda la parte para que vos lo sigas... Besos!

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  32. Me quedé pensando que es muy cierto que muchas veces no somos capaces de percibir el cambio del otro. Nos quedamos con la vieja versión y nadie nos saca de ahí por más que haya muestras de ese cambio...

    Espero que la cosa tenga una vuelta de tuerca...bah...si es lo que te hace feliz.


    besos!

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  33. Que mal agus! :(
    Me imagine toda la situacion y me agarro una angustia impresionante.

    en parte creo que tiene razon Martin, que se esforzo por cambiar y tratar de hacer bien las cosas, como que le puso "ganas" y vos de tu parte no pusiste tantas ganas, tal vez porque ya estabas con lo de Sebastian, o tal vez porque él en su momento te lastimó, esto no quiere decir que la culpa la tenes vos, porque para llegar a lo que llegaron hoy, ambos tuvieron parte de la culpa,a mbos se terminaron lastimando.
    (no lei que decian los comentarios anteriores, capaz qe estoy siendo reiterativa, sorry!)
    eso agus, un besote nena, espero que te puedas reponer pronto, a pesar de que es re dificil! una brazo gigante!

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  34. Agus! el día 79 te leí estuve! Hice comentario pero me parece que por la emoción no se grabó! Sería un fiasco que intentara reproducirla. Pero, allí estuve!

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