martes, 4 de agosto de 2009

Día 86 - Flashback: el tamaño SÍ importa

- Agustinita, ¿cuándo vamos a hablar con la wedding planner? - preguntó mamá mientras yo tomaba mi café con leche a la tarde siguiente de la propuesta de casamiento de Martín.
- Eh...nunca. No quiero hacer una fiesta grande - contesté.
- ¡¿Qué decís?! - chilló.
- Que no voy a hacer fiesta, mamá. Me parece un gasto innecesario y además no tengo ganas.
- ¿Qué quiere decir que no tenés ganas?
- Que están mis amigas lejos, y así no hay nada que festejar. El mejor amigo de Martín está en Panamá, mis mejores amigas en Israel. Ya hablamos que queremos hacer algo chico - mentí. Obvio que no habíamos hablado sobre esto. Pero yo ya sabía que mi madre me iba a salir con el tema y me pareció una buena excusa.
- ¿Algo chico? A ver, Agustina, razoná un poco. ¿Qué pensás que va a decir la gente?
- Nada, mamá. Basta con esa paranoia. Me chupa un huevo lo que piense la gente.
- Ay, no hables así, que pareces un hombre. Y a mí sí me importa lo que piense la gente. Vos viste lo que fue la fiesta de la hija de los Cohen, nosotros no podemos quedarnos atrás. Lo que menos quiero es que el comentario general en la cole (comunidad judía) sea que nos estamos quedando pobres.
- Mamá, escuchame una cosa. Ya se sabe quien tiene plata y quien no. Que yo haga algo chico no va a hacer que nadie piense nada diferente.
- ¡Pero que terca que estás!
- ¿Terca? ¿Vos pensás que tiene sentido gastar tanto en algo que dura sólo una noche, sólo para que Silvita vea que podés hacer una fiesta mejor que la que ella le hizo a su hija? Por favor.
- Silvita y todo mi grupo de amigas. ¡Yo pensaba invitar a doscientas personas y vos me salís con que querés algo chico!
- ¿Doscientas personas? ¿Y vos de dónde te pensás que la familia de Martín tiene plata para pagar todo eso?
- Agustina, no te hagas la boba, ya sabés que la fiesta la vamos a terminar pagando nosotros. Eso pasa por elegir a un chico pobre.
- ¿Pobre? Dejate de pavadas. Yo ya hablé con el abuelo, y me dijo que él paga la fiesta, y que puedo hacer lo que yo quiera. Vos y papá no pagan nada, así que tampoco tienen derecho a decidir.

- Bueno, bueno, vamos a calmarnos un poco. Si te digo que le pagamos el pasaje a Fabi y a Romi para que vengan, y también traemos al amigo de Martín, ¿accedés a una fiesta con todas las letras? - preguntó, con un brillo en los ojos como si con esta idea ganara la batalla. Debo decir que por un segundo lo pensé. Mis amigas se habían ido hacía dos meses y ya las extrañaba, pero no podía hacer una fiesta grande. Se me iba a terminar yendo todo de las manos. Iba a tener que invitar a compañeros de facultad, compañeras de trabajo, lo cual implicaría más gente después con la cual aparentar estar casada. Y, además, no tenía manera de hacer que Martín invitara a mucha gente. Él ya me había dicho que no pensaba decirle a muchos de sus amigos. Sólo a Nacho y a algunos más para pedirles como favor que vinieran, pero nada más. Y, por último, me imaginé teniendo que pasar meses decidiendo cosas sobre la comida, los manteles, los centros de mesa y otras estupideces y me quise morir.

- No, mamá, en esos planes no los dejan salir del país por una cosa así - contesté. Algo de verdad tenía mi respuesta. Tampoco es fácil que los dejen salir de Israel, sobretodo cuando se está en planes de estudio que duran un año. Pero igual, si no hubiera sido por todas las otras cosas que dificultaban mantener la mentira lo más chica posible, capaz que se podría haber arreglado que vinieran.
- Yo tengo algún contacto...
- Mamá, no. Está decidido. Hacemos una reunión, con los familiares cercanos, algunas de tus amigas, algunas amigas mías, y unos amigos de Martín. No quiero ni primos ni tíos segundos, ni a los hijos de tus amigos, ni a la tía de la abuela de la prima de nadie.
- ¿No hay nada nada nada que te pueda hacer cambiar de opinión?
- No, lo decidimos ayer. Además, queremos que sea pronto para mudarnos ya. Y hacer una fiesta grande implica un montón de preparativos, que no sólo no tengo ganas de hacer, sino que llevan muchísimo tiempo.
- ¿Cuán pronto estamos hablando?
- Un mes o algo así. Registro civil, después una reunión con poca gente y chau.
- ¿Y el shil? (templo)
- Eso lo vemos en otro momento - dije. Ahí sí que me agarró desprevenida. Casarnos en frente de un rabino ficticiamente ya me parecía un poco retorcido. En verdad toda la idea del casamiento es y fue retorcida, pero no sé, pensé que si podíamos evitar la parte religiosa mejor.
- Bueno, pero hay una cosa que no te voy a negociar.
- ¿Qué?
- El vestido blanco. Te quiero ver con el vestido, como una princesita, caminando con papá por el altar.
- Bueno. Vestido blanco entonces.
- Genial. Yo me encargo de conseguir a alguien que te haga un vestido hermoso en un mes.
- Ok, buscá.
- Bueno. Yo busco, y vos ponete a dieta, porque así no te podés casar.

31 comentarios:

  1. vos, ponete a dieta.
    jajaja, obvio que iba a salir con alguna de esas.

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  2. Ay Agus, Ay Agus. Tu madre, tu madre!

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  3. Es tremenda. Por lo menos se rindió fácil, no? Beso :)

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  4. Oh Dios...por qué las madres deben opinar en todo? Y encima con esos comentarios filosos e innecesarios.

    Pff...ahora, vos también, en qué quilombete te metías eh!

    Sigo leyéndote :)

    besotes!!

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  5. Perdoná mi atrevimiento pero TU MADRE HIZO POSTGRADO EN ROMPEPELOTAAASSSS????

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  6. Cada vez que leo ese tipo de comentarios de tu mamá, más entiendo porqué hiciste todo lo que hiciste para irte a vivir sola...

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  7. sabés como agarro un pedazo de pan, lep ongo dulce de leche y me lo como en su cara?
    jaja

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  8. Sí, la idea del casamiento con el Rabino era too much.

    Tu vieja es un dolor de ovarios constante, me provoca decirle insultos que harian ganarme tu odio perpetuo jaja

    Beso Agus!

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  9. hay dios esa mujer, yo me hubiera casado por algún rito budista o algo así, solo para molestarla

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  10. Suena a comentario de tu abuela.

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  11. Angie: Era obviooo

    Soli: Jajaja

    CS: Bastante fácil, sí. Yo pensé que no se la ganaba!

    Blonda: Jajaja, es que tenía que deshacerme de ella de alguna manera. Imaginate vivir con alguien así!

    Mauri: Jajajajaja, algo debe haber hecho para ser tan así!

    Bar: Claro. Llega un punto en el que se vuelve intolerable. Y pensás en hacer cualquier cosa con tal de no verla todos los dias.

    V.: Lo he hecho. Pero después vienen más y más recriminaciones.

    Isa: Jajaja, no sé si ganarían mi odio perpetuo. A esta altura...

    Capicua: Jajajaja, debería haberlo hecho!

    Lola: Son iguales. Esos comentarios de mierda los tiran las dos. De tal palo a tal astilla! jaja

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  12. Cómo le gusta romper los kinotos con la dieta a tu vieja!! ay agus cada vez te entiendo más, menos mal te fuiste

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  13. Mi pregunta es: todas las mujeres de la comunidad judías son así o vos tuviste la MUY mala suerte de tener en tu flía a las únicas dos minas más jodidas? (tu abuela y tu señora madre)

    Beso Agus. =)

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  14. No resuelves el problema que tienes, porque quieres forzar la solución ..ya ves querida

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  15. Dios, le tengo rabia a tu madre XD
    'ponete a dieta que así no te podés casar' ?
    WTF?
    Deberías disfrazarte como... esta película que el negro se disfraza de señora gorda (no me acuerdo el nombre¬¬) y torturarla a tu madre viendote así. Cada que vez que vas a la casa o va a tu depto te ponés el traje XD

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  16. Veo que el soborno es moneda corriente para tu madre... qué increible! Cada vez queda más claro -de lo que ya está- porque debías huir de tu casa!

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  17. La mamá no es una típica madre judía, es una típica "otra cosa" que me callo porque le tengo aprecio al blog jajaja

    Pero, la típica mamá judía es la idishe mamme, que es la que tengo yo! jajajajaja

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  18. Y, te pusiste a dieta? Que conchu que es, eh

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  19. agus o sea que te fuiste de tu casa porque te obligaban a casarte la decision la tiene que tomar uno mismo no que te presionen besos carlos

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  20. Carlos, estás un poco perdido :P

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  21. ja ja ja me mató el comentario de madie para carlos juaaaaaaaaa
    y el final de tu madre pidiendote dieta, obvio pero no menos antologico

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  22. quiero foto del vestido blanco, por dios.

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  23. Menos mal que madre hay una sola...

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  24. Mine: Menos mal! Te digo, sino ya me hubiera suicidado.

    Pau: No tiene nada que ver con ser judías, ligué mal. Lo único que sí influye del hecho que sean judías es el hecho de que es una comunidad chica y en general todos se conocen.

    Voga: No entendí. Yo resolví mi problema de la mejor manera que encontré.

    Dani: Jajajaja, yo tampoco me acuerdo el nombre, pero sé de cual hablás!

    Madie: Tanto como los dólares o pesos! jajaja

    Isa: Tal cual!

    Mari: Bajé dos kilos para que el vestido me quedara lo mejor posible. Pero comiendo galletitas y chocolates, como siempre. No hacerlo hubiera sido negarme a mí misma, aunque hubiera sido solo por un tiempo.

    Carlos: Lee de nuevo porque me parece que te entreveraste. O fui yo que lo conté entreverado?

    Madie: Jaja

    Luna: Es que lo tenía que hacer. Sino no hubiera sido ella. Ella no es sin decirte que estás gorda.

    Lei: Capaz que busco alguna manera de poner, aunque sea un pedazo de foto.

    Lady: Tal cual!

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  25. Perdón que lo diga así pero: ODIO a tu mamá.

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  26. hey pasate por mi blog y hacete seguidora que ya tengo mas de 100 posts con musica copada que seguro te gusta beso!

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  27. Yo sigo pensando en los papás de Martin...que ganas de unirse en esta vorágine, re copados...

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  28. Victoria: No sos la unica!!

    Lu: Sí, la verdad es que estuvieron bien. Yo pensé que les iba a re molestar, pero de alguna manera, me entendieron. :D

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  29. Mi abuelo una vez me dijo que había dejado de ir al templo porque se había hartado de la ostentación. Como a mí me criaron católica, de chica no entendía muy bien cuestiones culturales de la familia judía de mamá. Ni me importaba. Yo era re feliz, porque mientras todos estaban ocupados ostentando, me comía todo en fiestas, una mejor que la otra jajajajajajajaja.

    Me acuerdo que siempre me preguntaban a qué club iba, si a Hebraika o Hacoaj (¿se escriben así?) y yo les respondía que hacía taekwondo en el Crisol Club de la vuelta de casa y se reían como diciendo "qué divina". Con el tiempo entendí el sentido de la pregunta...

    No es para tanto lo del falso casamiento! La religión judía te permite casar todas las veces que quieras! Así que la próxima fiesta tiene que ser mejor... qué van a pensar los Cohen si no...

    Besos,
    Sol.

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  30. Sol: Jajajajaj, es verdad que la comidas es buenísima. Eso es algo que tengo que reconocer.

    Y jajaja, yo tmb hubiera dicho "que divina". A mí me obligaban a ir a esos clubes de mierda y los odiaba con todo mi ser. Con mi hno ya nos poníamos a llorar el viernes de tarde cuando eramos chicos, proque sabíamos lo que se venían.

    Y sí, ya sé, pero me parecía un poco extraño de más. Y jajaj, mirá lo que va a decir Silvita sino!

    Fran: Total!!!

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